"Un recorrido que simboliza el destierro"

Entrevista a la escritora Maira Landa

Por Ihosvany Hernández

Maira Landa escritora cubana

Una novela, su primera novela, Concierto para Leah, ha bastado a Maira Landa para convertirse en una de las escritoras cubanas del momento y para obtener el reconocimiento casi unánime de la crítica y el público. Además de ser una de las finalistas del Premio Planeta, en el año 2009, la obra obtuvo el Premio Nacional de Novela 2010 en Puerto Rico, teniendo presentaciones en San Juan, Buenos Aires y Miami, esta última a cargo del reconocido periodista y escritor Carlos Alberto Montaner, permitiéndole a Maira conversar sobre uno de sus temas favoritos “el holocausto nazi”, eje central de Concierto para Leah.

Para acercarnos un poco a esta novela, he conversado con su autora.

 

¿De qué trata Concierto para Leah?

Concierto para LeahLeah es una joven virtuosa del violín que anhelaba ser concertista. En el primer capítulo va rumbo a Cuba con su familia en el buque Saint Louis, que partió de Hamburgo en 1939 con casi mil judíos que huían de los nazis. El gobierno cubano los rechazó y fueron enviados de regreso a Europa, a pesar de tener en orden sus visas y permisos de entrada al país.

De regreso a Europa, Leah y su familia son internados en Auschwitz, donde ve cómo desaparecen su familia, su violín y sus ilusiones. La historia transcurre a saltos entre el pasado y el presente, comienza en Alemania, continúa en Cuba, Francia, Puerto Rico, Polonia y concluye en Argentina, un recorrido que simboliza el destierro.

 

¿Por qué la música viene siendo la médula de esta novela?

A través de la historia de Leah, la armonía musical se enfrenta al caos de la guerra; matiza en contrapunto las historias de los protagonistas, sus encuentros y desencuentros; marca épocas y lugares; establece un diálogo imprescindible entre el pasado y el presente. Los personajes principales son virtuosos y a través de la trama hay innumerables términos y citas musicales. Los capítulos de la novela son movimientos, como en un concierto, con una coda al final. En Concierto para Leah la música es un paliativo al horror.

Sólo a través del leit-motiv de la música, Leah es capaz de resistir para sobrevivir al horror de la guerra. Vive experiencias tan desgarradoras como producir música desde frente a una cámara de gas.

 

¿Qué significó para usted el hecho de que su novela fuese seleccionada como finalista del Premio Planeta 2009? ¿Ha sentido que al menos valió la pena quedar como finalista?

Claro que valió la pena porque llamó la atención sobre mi novela y sobre mí como escritora. Fue muy emocionante asistir a la cena de gala en Barcelona, donde se anuncian los laudos. Quedar entre los diez finalistas y luego en quinto lugar entre 492 novelas provenientes de 26 países diferentes, es un logro significativo. Como detalle curioso, es la primera vez que una novela de Puerto Rico queda entre los diez primeros lugares. En 2009 nueve eran españoles y yo de otra parte del mundo. Todo eso levantó un revuelo en la isla, sobre todo en el ámbito literario.
Por lo que imagino que se sentirá satisfecha por la repercusión que ha tenido…

Los lectores han acogido a Concierto para Leah con un entusiasmo extraordinario. He escuchado una y otra vez expresiones como “me atrapó desde el principio”, “no podía soltarla “, “la leí de un tirón”, “Leah se me quedó prendida del alma”. Me siento muy satisfecha, pues en cinco meses se agotó la primera edición y la segunda está a punto de terminarse a un año de la presentación oficial. He hecho presentaciones diversas en Puerto Rico, Miami y Buenos Aires. Y en estos días me acabo de enterar que está en el catálogo de la Biblioteca Nacional de Australia. Mi agente literaria, Antonia Kerrigan, de Barcelona, España, mandó traducir la novela al inglés y esperamos que pronto pueda publicarse en ese idioma.

 

¿Cómo se siente al saber que su novela haya sido asignada como lectura obligatoria en colegios de Puerto Rico, México y de Estados Unidos?

Que Concierto para Leah sea asignada a estudiantes de escuela superior y de universidad, es una gran satisfacción para mí, pues escribí esta novela con el mayor respeto, como un tributo a las víctimas de los nazis y, sobre todo, a los que tuvieron que seguir viviendo sin más remedio que enfrentar su propio dolor y sin rendirse. Hice una investigación exhaustiva, leí innumerables testimonios de sobrevivientes y hasta visité Auschwitz.

Cuando la trama se desarrolla dentro de un marco histórico real, el autor tiene una responsabilidad enorme, sobre todo cuando escribe sobre eventos que han impactado a la humanidad de manera significativa, como es el caso del Holocausto o la Shoá.

 

¿Qué espera que esos estudiantes descubran en estas páginas?

He notado que la lectura de Concierto para Leah ha despertado un interés notable en ellos. Algunos desconocían total o parcialmente lo sucedido. Siempre les enfatizo que tenemos que aprender del pasado para lograr un mundo mejor en el presente y, sobre todo, recordar lo que ocurrió y estar atentos a los acontecimientos para que no vuelva a suceder.

 

Se ha convertido en la primera representante de las letras puertorriqueñas al quedar entre los 10 finalistas del Premio Planeta…

El Premio Planeta de novela se celebra hace casi 60 años y es el certamen de mayor dotación económica, con casi un millón de dólares para el primer lugar. Lo han ganado escritores de la talla de Vargas Llosa, Camilo José Cela, Ana María Matute y muchos más. A raíz de ese evento, la agente literaria Antonia Kerrigan, de Barcelona-España, se interesó en mí y me representa desde entonces. Entre sus representados se encuentran escritores de la talla de Jorge Volpi, Carlos Ruíz Zafón, Laura Restrepo, Sergio Ramírez, José María Merino y muchos más.

Participar en el Planeta es como jugar en las grandes ligas. Me abrió puertas que tal vez de otra forma me hubiera tomado más tiempo y trabajo.